El encuentro «Organización del tiempo de trabajo y calidad de vida: propuestas para su conciliación» contó ayer con la presencia del finlandés Mikko Härmä, director del Finnish Institute of Ocupational Health. Este experto en salud laboral explicó a los alumnos las posibles consecuencias perjudiciales para la salud que se derivan del horario de trabajo. «Existen diferentes efectos de la turnicidad sobre la salud, como pueden ser enfermedades coronarias, trastornos del sueño o el cáncer de mama», aseguró el finlandés. Biológicamente, el ser humano está preparado para estar despierto durante el día, por lo que éste es uno de los principales problemas de adaptación.
Los turnos nocturnos y de tarde suelen afectar más a la salud de las mujeres, sobre todo en el caso de aquellas cuya jornada es por la noche. «Existen evidencias científicas de que la falta de sueño que supone este horario afecta a la secreción de una hormona -la melatonina-, pudiendo derivar en la aparición de un cáncer de mama», afirmó Härmä.
Además, en cuanto a la conciliación con la vida familiar, el trabajo durante la noche «afectará a quien se ocupe de la tarea del hogar y de los niños», apuntó. Por estas razones, intentar evitar los turnos de noche sería la mejor opción para velar por la salud, Por ello, Härmä defendió que «hay que optimizar la jornada de trabajo de día y reducir todo lo posible los turnos nocturnos, pero, sobre todo, diseñar el turno de noche de forma que cause el menor trastorno posible y haya suficiente tiempo de recuperación», añadiendo, además, que «los trabajadores tienen que poder controlar sus turnos y organizarlos en función a su bienestar social».